SANTO DOMINGO. Los musicales tienen un público especial. Personas que disfrutan la música, las interpretaciones en vivo y el histrionismo que le impregnan a cada personaje sus protagonistas. También existen otros que huyen de este género, pues tanto baile y canto logra aburrirlos. “La Familia Addams, la comedia musical” es especial porque logra conquistar a cualquier incrédulo y enamorar a sus fans.

La historia nos cuenta como Merlina, la hija mayor de los Addams, está ya bastante mayorcita y preparada para el matrimonio. El único inconveniente es que su novio es un chico ‘normal’, algo inconcebible para una familia amante de lo estrafalario, gótico y macabro. A partir de ahí se comienzan a tejer una serie de intrigas que van siendo narradas entre canción y canción.

Con ocurrencias, chistes picantes y políticos, hacen que las dos horas del espectáculo sean muy digeribles. Grandes y chicos pueden disfrutar por igual de este musical que ha sabido aplatanar sin exageración a una de las familias más icónicas del cine y la TV norteamericana.

Si algo tiene bueno este montaje, entre muchos otros detalles a resaltar, es la música. Canciones llenas de un buen mensaje, salpicadas con las ocurrencias propias de los dominicanos son muy bien interpretadas por un elenco que funciona como un engranaje perfecto. El sonido en su punto y unas voces que sorprenden logran sacarte la primera sonrisa.

El elenco está tan bien acoplado que es difícil decidir cual es el verdadero protagonista. Como siempre, Lumy Lizardo (Morticia) se arza con la mejor de las puntuaciones, sus momentos cómicos enganchan con el público y es agradable verla pasearse por el escenario con la seguridad y majestuosidad de una verdadera estrella. Vladimir Rodríguez (Homero) conecta, Carolina Jiménez (Merlina) lleva el peso de la historia de forma encantadora, Renato Gonzáles (Pericles) es una mezcla de dulzura y maldad, mientras que Alejandro Espino (Tío Lucas) es una de las mejores voces.

La familia ‘normal’ compuesta por Jared Gómez (Tomas Robinson), Alejandro Guerrero (Mauricio Robinson) y Claudia González (Alicia Robinson) es un excelente contraste en la historia, resaltando la participación de Claudia González con su maravillosa voz.

Sería impudente no hablar de los personajes secundarios: los ancestros (grupo de bailarines), la abuela y Jorge Rodríguez (Largo), quienes acompañan magistralmente a los personajes principales.

Hay que felicitar a su director Joyce Roy por tan bien lograda puesta en escena, la música de Hari Solano no tiene desperdicio y el buen manejo del espacio de Angela Bernal en la escenografía es uno de los fuertes de esta obra.

Studio Theater en Acrópolis Center en un excelente espacio para los amantes del teatro, un escenario que permitirá que producciones vean la luz por varios meses. Su productor José Rafael Reyes promete temporadas llenas de arte y diversión para toda la familia. Un punto a mejorar son los asientos, sin embargo, el espacio no deja de ser encantador.

Al final, La Familia Addams no está tan loca. Se aman de forma incondicional y anhelan la felicidad para cada uno de sus miembros. Algo que necesita mucho la familia dominicana.

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